Cómo trabajamos
Habitualmente las dificultades de aprendizaje en un niño vienen rodeadas de variables educativas, dificultades personales que predisponen negativamente al niño para el aprendizaje. Hay niños, que llegan a la convicción de que nunca podrán cambiar. No saben y no llegarán a saber estudiar, a cambiar en la relación con su familia, o con sus compañeros. Así, entran en una espiral en descenso entre sus “incapacidades”y la actitud para resolver el problema.
Es por esto que en Anteo, trabajamos con los niños considerando su entorno, revisando el caso con los padres mensualmente, y mantenemos contacto directo con el colegio, o con profesores particulares, si así lo precisa el caso.
Comenzamos diferenciando en cada caso, la medida en la que afectan las
variables psicológicas y sociales, y por otra parte las dificultades en
las herramientas de aprendizaje.
Tras cuatro sesiones, aproximadamente, de valoración del niño y una con los padres, elaboramos una evaluación, con unos objetivos a trabajar.
Estos objetivos se revisan periódicamente por ambas partes, la familia y el profesional.
Si las dificultades se limitan al campo del aprendizaje se suele establecer dos sesiones en semana, con revisiones a convenir.
Si son dificultades de índole psicológica y social, se suele establecer una sesión en semana y una revisión mensual con los padres.
En Anteo trabajamos con el compromiso de los padres en resolver una situación. No hay niño con problema. Hay niño con un problema, que los padres no saben cómo ayudar a resolver.
Es necesario establecer diferencias y particularidades en los casos de adolescentes.
Los casos de atención temprana tienen una consideración diferente en su planteamiento y programación. El apoyo, la asistencia, puede ser durante toda el período escolar. Realizamos un programa de estimulación individualizado, asesorando a la familia en las actitudes necesarias, para una adecuada evolución del niño y de la familia.
En Anteo contamos con un cúmulo de recursos humanos, nos permite adoptar el método y la técnica más adecuada a cada caso
Revisamos los casos con otros profesionales externos al centro. Trabajamos en forma de equipo reflexivo, de manera que cada profesional comparte el trabajo con los otros. Es la forma de dar calidad al cliente, y ejercer con rigor y profesionalidad la orientación familiar y la pedagogía.
Es prioritario establecer un vínculo adecuado entre profesional y el cliente En Anteo consideramos que no todos los profesionales sirven igual para todos los niños, ni para todas las familias. Que no todos los casos son para todos los profesionales.
Partimos del principio de que realizar una consulta, solicitar una ayuda o una terapia, es una acto de elección por las dos partes, profesional, y cliente. El profesional quiere y puede trabajar en ese caso. Y el cliente quiere y puede colaborar en recibir ayuda de ese profesional.
Condiciones administrativas:
Durante las sesiones no deben producirse interrupciones, a no ser una cuestión de vital importancia.
En caso de tratarse de menores de edad, las sesiones no podrán ser anuladas por un menor de edad, y son los padres los que deben ponerse en contacto con el centro.
Las sesiones grupales no pueden anularse.
La anulación de las sesiones debe ser algo puntual y concreto, y no algo recurrente, ya que afectan a la eficacia del tratamiento.
Las condiciones económicas varían según el tipo de servicio. Preferentemente día a día, aunque siempre dentro de la última semana del mes en curso.
Cuando el proceso de tratamiento, semanal, se inicia, se establece un día y hora fijo.
Como medida de protección al menor, si el paciente es menor de edad y viene sólo a consulta, nos pondremos en contacto con los padres en el caso de que pasados 20 minutos de la sesión el menor, no haya llegado.
En los períodos vacacionales (Navidad, verano y semana santa) las citas se pueden acordar y modificar de acuerdo con el profesional, salvo los días en que el centro toma festivos. En el caso de menores de 12 se respetarán las vacaciones escolares.
La puntualidad es importante, ya que cada persona tiene una sesión de 50 minutos reservada y no se pueden desplazar las sesiones que van detrás.
La anulación de las sesiones debe ser algo puntual y concreto, y no algo recurrente, ya que afectan a la eficacia del tratamiento.La anulación de una sesión debe hacerse con un día, como mínimo de antelación, con el fin de utilizar esa hora reservada. Si no se pudiera hacer la anulación dentro de ese plazo, la sesión, se cobraría en su 50%.
En caso de tratarse de menores de edad, las sesiones no podrán ser anuladas por un menor de edad, y son los padres los que deben ponerse en contacto con el centro.
Las sesiones grupales no pueden anularse.